El bizcocho es de 1ª de repostería, pero que esté buenísimo o regular depende de algunas normas. Esta es una guía para no cometer los fallos más comunes

El bizcocho es un básico de la repostería, y para preparar uno más o menos comestible no necesitas ser Jordi Roca, Eva Arguiñano o Paco Torreblanca. Ahora bien, si alguna vez has horneado uno, es posible que se te haya hundido, te haya quedado algo crudo o reseco, o su densidad se haya acercado a la del núcleo terrestre. Todas hemos probado bizcochos excelentes y otros más cercanos al ladrillo dulce, porque como en todas las elaboraciones esenciales, el diablo está en los detalles.

Después de examinar los posibles fallos en la elaboración de un gazpacho o una tortilla de patatas, el equipo de detección de errores de El Comidista ha analizado los más habituales en esta preparación. Y como siempre, también ofrecemos una receta que funciona: está basada en el clásico cuatro cuartos y con ella sale un bizcocho tierno y jugoso. Para aprender a hacerla y evitar fallos, mira el vídeo de arriba.

Calentar el horno a 180 grados. Untar con mantequilla un molde rectangular de unos 20-22 cm de largo. Enharinarlo o cubrirlo con papel de horno (ver vídeo).