El gran clásico de la cocina española es pura técnica: triunfar o quedarte a medias depende de no cometer determinados fallos. Éste es el proceso para conseguir una tortilla de diez

¿La tortilla de patatas te sale regular, sin gracia, así asá, ni chicha ni limoná, meh? ¿O directamente mal? Relájate, porque no eres la única persona en el mundo a la que le pasa. Bajo el radical minimalismo de su lista de ingredientes –patata, huevo, aceite, sal y, a lo sumo, cebolla– y su engañosa apariencia de sencillez, este gran clásico de la cocina española esconde sus trampas. La técnica lo es todo en su preparación, de ella depende conseguir un plato delicioso o acabar sirviendo un ladrillo a duras penas comestible.

Tras identificar los fallos habituales en el gazpacho, el Equipo de Detección de Errores Culinarios de El Comidista ha sometido a análisis a la tortilla de patata, para identificar los ocho más peligrosos. No nos metemos en debates manidos que ya aburren, como el de la presencia o no de cebolla, sino que intentamos darte las claves para que puedas hacer una buena tortilla a tu gusto. En el vídeo de arriba tienes los errores, y de regalo, una receta que no falla.

Picar fina la cebolla, si se usa.