Los disidentes piden transparencia sobre los pagos al entramado empresarial que contrató a la esposa del líder del partido

Tizona Comunicación, el buque insignia del conglomerado de empresas de Gabriel Ariza y Kiko Méndez-Monasterio, los dos principales asesores de Santiago Abascal, facturó casi 1,3 millones de euros en un solo año a Vox después de que el partido ultra desembarcara en las instituciones y empezara a recibir fondos públicos, según han confirmado a EL PAÍS fuentes conocedoras de la contabilidad interna de la formación. Esta cantidad se suma al más de medio millón de euros que ya recibió en 2019 la citada empresa por la prestación de servicios de carácter genérico, lo que llevó al Tribunal de Cuentas a citar al tesorero y al gerente de Vox y pedirles explicaciones por estas adjudicaciones a dedo. Además, desde 2024 Tizona Comunicación recibe de Vox un pago de 22.145 euros mensuales, más IVA, según las cláusulas del contrato que publicó en enero pasado El Confidencial. Fuentes de Vox ha respondido a este diario: “Las cuentas del partido, y el trabajo de todos nuestros proveedores, están auditados por el Tribunal de Cuentas”.

Aunque se desconoce su montante exacto, el flujo de fondos desde la caja del partido a las compañías de los asesores de Abascal ha sido cuantioso en los últimos seis años. Las palabras del exvicepresidente de Castilla y León, Juan García-Gallardo, quien dijo a El Mundo que perdió la confianza en Abascal cuando supo “que se estaba embolsando un tercer sueldo, a través de un proveedor del partido, en la cuenta corriente de su mujer, por unos presuntos servicios de consultoría en materia de redes sociales a una sociedad mercantil que está en pérdidas y en causa de disolución”, han puesto el foco sobre este grupo empresarial. El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, anunció el viernes la apertura de un expediente para expulsar a Gallardo del partido.