El partido ultra explica en un extenso comunicado sus relaciones con Tizona Comunicación, pero no cuánto ha pagado al grupo empresarial de Ariza y Méndez-Monasterio

Vox ha publicado este martes un extenso comunicado en el que defiende sus cuantiosos pagos a Tizona de Comunicación, la empresa de Kiko Méndez-Monasterio y Gabriel Ariza, los dos principales asesores del líder del partido, Santiago Abascal, después de que EL PAÍS haya publicado que dicha empresa facturó casi 1,3 millones de euros a la formación ultra en un solo año. Estos pagos millonarios por adjudicaciones a dedo se produjeron en 2020, un año después de que Vox entrase en las instituciones y empezase a recibir fondos públicos.

Aunque el comunicado no cita la mencionada cifra y se limita a aludir a las “recientes publicaciones difamatorias sobre su relación comercial con Tizona”, la justifica y la confirma implícitamente. “Vox reivindica el inmejorable trabajo realizado por Tizona Comunicación y agradece a sus directivos los logros cosechados durante estos años cruciales para el partido, en los que Tizona tuvo a más de 20 profesionales contratados”, reza el título del comunicado.

Hasta ahora no se conocía el importe de los pagos realizados a los asesores de Abascal, más allá de los datos revelados por EL PAÍS (más de medio millón de euros en 2019 y casi 1,3 millones en 2020) y El Confidencial (un contrato por 22.145 euros mensuales más IVA a partir de 2024). Pese a lo exhaustivo del comunicado, Vox no revela el volumen de los pagos realizados en estos años a Tizona Comunicación y a las restantes empresas del grupo controlado por Kiko Méndez-Monasterio y Gabriel Ariza, que incluye una docena de sociedades. Los críticos del partido, como el vicepresidente de Castilla y León Juan García-Gallardo, a quien se ha abierto un expediente de expulsión, vinculan estos pagos con la contratación de la esposa de Abascal, la influencer Lidia Bedman, por una de dichas empresas, la editorial IVAT, por un importe de 63.600 euros anuales.