En la categoría de innovación el ganador ha sido un restaurante de Alcalá de Henares, con un Torridonut

El año pasado ganó el premio a la mejor torrija en la categoría innovadora y hoy la pastelera Paula Beer vuelve a subirse al podio en la sexta edición del Concurso de la Mejor Torrija Tradicional de Restauración de Madrid, organizado por la Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid (Acyre) y celebrado en la Escuela Superior de Hostelería y Turismo de Madrid. Está emocionada porque, si el año pasado se alzaba con el galardón gracias a una creación elaborada en la pastelería Nude Cake, en Alcorcón, hoy lo hace con un dulce preparado en La Raspa VK, el puesto de comida que abrió el año pasado en el mercado de Numancia (Puente de Vallecas) y que regenta junto a su marido, Chema de Isidro, al frente de la ONG Gastronomía Solidaria. “La elaboramos con un pan brioche que hacemos nosotros; lleva leche que infusionamos con canela, limón y naranja. No la freímos, la caramelizamos con mantequilla. Es una torrija tradicional, que sabe a casa, recuerda a las que hacían las abuelas y eso es lo que creemos que gusta tanto a la gente. Sabe a sencillez”, señala Beer nada más conocer el resultado del jurado. Prepara la torrija con un pan brioche elaborado con harina de fuerza, huevo, levadura fresca y mantequilla, que infusiona en leche, azúcar, canela, limón y naranja. “El secreto puede estar en que la caramelizo con mantequilla y muy poco aceite de oliva; no la baño en aceite”, detalla la pastelera, que asegura que se trata de la misma receta con la que trabaja desde que abrió su primera pastelería en 2022.