El director de la marca en España y Portugal se considera una persona familiar que prefiere el cine al fútbol
Antonio Romero (Madrid, 1971) está al frente de Starbucks en España y Portugal, donde cuenta con 220 tiendas licenciadas por Alsea, en la que empezó como camarero mientras estudiaba. Se define como una persona muy familiar y amante
afectan-sus-cultivos-se-disparan-en-brasil-colombia-y-otros-paises-productores.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/america-futura/2026-02-18/el-cambio-climatico-tambien-va-por-el-cafe-los-dias-de-calor-que-afectan-sus-cultivos-se-disparan-en-brasil-colombia-y-otros-paises-productores.html" data-link-track-dtm="">del café. En la tienda estrella de la compañía en Madrid, abierta en agosto pasado en el estadio Santiago Bernabéu, se declara poco futbolero (aunque del Madrid, claro) y encantado por la evolución del establecimiento, que está lleno de gente. Realiza más de 1.000 transacciones diarias y está obteniendo unos resultados un 40% por encima de los previstos, dice. “Nosotros no vendemos un café, vendemos una experiencia”, sostiene.
Pregunta. ¿Le gusta el café?
Respuesta. Soy un amante del café. Me encanta.






