Habitantes locales recogen el agua en Ucrania. EFE/EPA/Tommaso Fugamalli
Amaya Quincoces Riesco |
Madrid (EFE).- Las plantas desalinizadoras permiten obtener agua potable a partir del mar en regiones con escasez hídrica para abastecer a la población pero se están reportando ataques a instalaciones en la guerra de Irán. El contexto geopolítico está convirtiendo en arma de guerra un recurso vital, el agua, que es además la gran víctima del cambio climático en el planeta.
En el Golfo Pérsico, la escasez de agua alcanza niveles críticos. Más del 80 % del consumo depende de plantas desalinizadoras, explica a EFE José Fernando Pérez, doctor en Ingeniería Química y Ambiental y profesor de la Escuela de Arquitectura, Ingeniería y Diseño de la Universidad Europea, en vísperas del Día Mundial del Agua.
Según sus estimaciones, entre el 70 % y el 90 % del agua utilizada por la población en la región es desalada.










