Los candidatos progresistas de Lyon, París y Marsella siguen estrategias diferentes con La Francia Insumisa, que en algunas localidades se retira y en otras firma una alianza técnica

La semana que media entre la primera y la segunda vuelta de las elecciones municipales en Francia sirve, fundamentalmente, para reconfigurar las alianzas. Las listas que el domingo habían reunido al menos el 10% de los votos válidos pasaron a la segunda vuelta. Y las que obtuvieron al menos el 5% podían fusionarse con una lista que se haya clasificado. El martes por la tarde estaba ya todo claro. Y las tres grandes ciudades del país (París, Lyon y Marsella) habían reconfigurado las candidaturas para la batalla final de este domingo. No será posible, sin embargo, reeditar el Nuevo Frente Popular (NFP) en todos los municipios, aquella gran alianza de izquierdas que permitió ganar las elecciones legislativas en junio de 2025. París y Marsella ya lo han rechazado.

La capital de Francia será finalmente un triangular entre derecha, izquierda tradicional y La Francia Insumisa (LFI). Algo que implica un gran riesgo de división para la fuerza progresista. La gran novedad el martes fue la retirada de la candidata de la formación ultraderechista ¡Reconquista!, Sarah Knafo. Había quedado en quinta posición con algo más del 10% de los votos. Pero aseguró que prefiere apartarse para no perjudicar a la lista de la derecha que lidera Rachida Dati y que se ha fusionado con el del candidato centrista, Pierre-Yves Bournazel (Horizontes). “No me retiro en favor de Dati, sino de París”, declaró. La candidata de extrema derecha asegura que se trata de una decisión para “frenar a la izquierda”. “Llamo a mis electores a expulsar a la izquierda del ayuntamiento de París, sin dudarlo. Les digo: ‘Si Rachida Dati es elegida el domingo, será gracias a vosotros y os lo deberá”.