El mapa territorial sigue dominado por los conservadores y se refuerza por el aumento de la presencia del partido de Marine Le Pen y de sus aliados de ultraderecha
Aunque el mantra poselectoral suela ser falso, todo el mundo ha ganado al día siguiente. Y las elecciones municipales en Francia, de nuevo, permiten la lectura de algo positivo para casi todos los partidos. La izquierda conserva las principales ciudades; la derecha clásica, Los Republicanos (LR), se lleva el mayor número de municipios; la ultraderecha de Marine Le Pen ...
amplía su poder territorial, aunque no haya conseguido implantarse en las ciudades de más de 100.000 habitantes como pretendía. Y La Francia Insumisa (LFI) conquista por primera vez miles de puestos en consejos municipales y algunas alcaldías simbólicas como Saint-Denis o Roubaix. Pero más allá del optimismo, hay conclusiones claras.
Unas horas después de que terminase el escrutinio del domingo en las últimas ciudades, los partidos ya pusieron la vista en las elecciones presidenciales de 2027. Después de un ciclo electoral convulso y crítico, el país da la impresión de afrontar un horizonte despejado para comenzar a configurar alianzas y a buscar a candidatos que pueda competir contra el Reagrupamiento Nacional (RN) de Le Pen, favorito en los comicios presidenciales. Este lunes, todo fue extraer conclusiones en esa clave.















