La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon, marginada en la primera vuelta, será clave para la victoria progresista en muchas ciudades

Los franceses eligen en la primera vuelta y eliminan en la segunda, dice un refrán electoral en Francia.

e="https://elpais.com/internacional/2026-03-15/la-izquierda-resiste-en-las-grandes-ciudades-de-francia-pese-al-notable-avance-de-la-ultraderecha-segun-los-sondeos.html" data-link-track-dtm="">Un día después de superar la primera de esas premisas, solo hay una forma de evitar lo segundo: las alianzas. Los partidos se adentraron el lunes en un proceso de reconstrucción de las candidaturas a través de fusiones para llegar al próximo domingo con posibilidades de lograr las alcaldías. La mayoría de municipios (96%) está ya decidido. Algunas grandes ciudades como Perpiñán, también. Louis Aillot, el alcalde y vicepresidente del Reagrupamiento Nacional (RN), no ha necesitado más y ha salido reelegido con más de la mitad de los votos.

Los candidatos que han pasado a la segunda vuelta de las tres principales urbes de Francia (París, Lyon y Marsella) miden sus fuerzas para saber si serán capaces de lograr la victoria solos o necesitan aglutinarse con alguno de sus primos ideológicos para enfrentarse de nuevo a las urnas. El límite para comunicarlo al Ministerio del Interior es mañana por la tarde. Pero solo el alcalde de Lyon, Grégory Doucet, ha decidido hasta el momento recurrir a una alianza con La Francia Insumisa (LFI) de Jean-Luc Mélenchon, partido marginado por el resto de fuerzas progresistas.