Iba para futbolista, pero ganó en Cannes como una joven musulmana y lesbiana en ‘La hija pequeña’

La hija pequeña es la historia real de Fatima Daas, seudónimo tras el que se esconde una novelista francesa de origen tunecino de familia y creencia musulamanas que, en su adolescencia, cuando descubrió que era lesbiana, comenzó un proceso de lucha interior y externa por esa doble identidad enfrentada. La actriz convertida en directora Hafsia Herzi (Cuscús, Mereces un amor), también de origen magrebí, creció en los suburbios de Marsella conociendo “a muchas chicas como Fatima”. “En esos barrios no siempre es fácil aceptar lo que podría verse como diferente”, explica. Ella había visto esos conflictos reflejados en pantalla protagonizados por hombres, pero nunca por mujeres y por eso aceptó el encargo de adaptar la novela. Su tercera película como directora, también titulada La hija pequeña (en cines desde el 13 de marzo), se estrenó compitiendo en Sección Oficial en el Festival de Cannes.

De ahí salieron con la Queer Palm, máximo premio a un filme que gira en torno a temáticas y personajes LGTBIQ+; y, además, su actriz protagonista, la debutante Nadia Melliti (Les Lilas, île-de-France, 23 años) ganó como mejor actriz. “Desde que leí el libro sabía que el proceso de encontrar a mi Fatima sería muy difícil”, reconocía Herzi en Cannes, “en el propio casting venía gente que cuando le contábamos la temática de la historia o el viaje del personaje, decía que no podía participar en una película así. Nadia apareció en un casting de guerrilla, la encontramos por la calle y fue amor a primera vista”. La vida de Nadia Melliti empezó a cambiar en aquella audición, pero después de Cannes ha dado un vuelco. Iba para profesora de gimnasia, para deportista profesional; el cine o la interpretación jamás habían entrado en sus planes. Ahora sus planes han cambiado. Nos encontramos con ella en enero en París, en los encuentros de Unifrance, a punto de recoger el premio Lumière a mejor actriz y días antes de ser nominada al César como revelación femenina del año. La seguridad que traslada es la de alguien que ha aterrizado en el cine para quedarse.