La aerolínea prevé 753 bajas entre el personal de tierra y 243 en la plantilla de vuelo sobre más de 14.000 empleados
El plan de bajas de carácter voluntario que demandaba parte de la plantilla de Iberia está ya sobre la mesa. La compañía ha registrado esta mañana un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) ante la Dirección General de Trabajo de la Comunidad de Madrid y ha sido constituida la comisión negociadora con la participación de representantes de la compañía y de los trabajadores de los distintos colectivos: pilotos, tripulantes de cabina de pasajeros y los que prestan servicios en tierra. También se ha establecido un calendario tentativo de reuniones para las próximas semanas.
El alcance del ajuste se ha planteado en 996 trabajadores sobre una plantilla que sobrepasa los 14.000 efectivos. Para el colectivo de tierra se plantean 753 bajas: 305 del área mantenimiento, 243 de producción en tierra y 205 de las áreas corporativas. Y entre el personal de vuelo se prevén 243 desvinculaciones: 106 entre los pilotos y la salida de 137 tripulantes de cabina.
Fue el pasado 17 de febrero cuando Iberia trasladó a los representantes de los trabajadores su intención de iniciar un procedimiento de ERE voluntario, que durante los últimos tiempos, tal y como adelantó Cinco Días, había sido reclamado especialmente por el sindicato de pilotos Sepla. El presidente de la compañía aérea, Marco Sansavini, indicó unos días después ante la prensa, en el marco de la presentación de los resultados del grupo IAG el 27 de febrero, que había sintonía con las fuerzas sindicales, además de una causa objetiva para justificar las salidas: Iberia necesita un cambio de perfiles, así como rejuvenecer los equipos, para atender la digitalización de la compañía. Faltaba comenzar a hablar de las condiciones.







