Trabajo acepta la causa de fuerza mayor para un ajuste del 6% sobre una plantilla de 654 trabajadores. La empresa complementará las prestaciones para que los afectados mantengan el 100% de sus salarios

El cierre temporal de la ruta de alta velocidad Madrid-Málaga, por un corte en la infraestructura ferroviaria a la altura de la localidad malagueña de Antequera, ha movido a la operadora Iryo a realizar un ajuste temporal de empleo que afecta a 40 de sus 654 trabajadores, el 6,1% de la plantilla.

La Dirección General de Trabajo ha aceptado la existencia de causa de fuerza mayor por el impacto en la operativa de la base de Iryo en Málaga. En principio, el recorte estará en pie hasta el 23 de marzo, a la espera de la fecha definitiva de reapertura de los servicios. La vía fue afectada por un desprendimiento de tierras durante el reciente paso de varias borrascas por Andalucía.

Los 40 empleados del recorte tendrán acceso a las correspondientes prestaciones por desempleo y la empresa complementará esos pagos “hasta garantizar que todos ellos perciban el 100% de su salario habitual”, señala Iryo a través de un comunicado.

La compañía asegura mantener su compromiso “con el empleo, la transparencia y la recuperación de la normalidad operativa cuando se restablezcan las condiciones para la prestación del servicio”. Iryo atraviesa un momento crítico después de que uno de sus trenes descarrilara el pasado 18 de enero en la línea Madrid-Sevilla, a la altura de Adamuz, donde terminó colisionando con un Alvia de Renfe que viajaba en sentido contrario. Se apunta a una rotura del carril como desencadenante de un suceso que dejó 46 víctimas mortales. La compañía, al igual que su rival Ouigo, ha estado un mes sin circular en ese corredor mientras Adif se encargaba de los trabajos de reconstrucción.