El Arsenal sufre para rascar un empate en Leverkusen con un gol de Havertz de penalti en el minuto 89

La ciudad noruega de Bodo sigue soñando. Su equipo, el Bodo Glimt, quiere seguir escribiendo su nombre en esta Champions y sueña con su periplo en la máxima competición europea. El conjunto dirigido por Knutsen ha sometido al Sporting de Portugal (3-0) este miércoles tras dar una lección de fútbol al primer toque, presión asfixiante, juego coral y sacrificio de cada uno de los 11 jugadores que están sobre el verde. Los goles de Fet, Blomberg y Hogh dan ventaja a los noruegos en la eliminatoria que se decidirá el próximo martes en Lisboa. En el partido de las 18.45 horas en Leverkusen, el Arsenal sufrió mucho para rascar un empate (1-1) ante el Bayer con un gol de Kai Havertz de penalti en el minuto 89.

El partido en Noruega comenzó con mucha intensidad y con un Bodo cuyos futbolistas parecen un equipo de barrio en el que todos se conocen como si llevaran toda la vida jugando juntos. El conjunto noruego juega de memoria y con transiciones de un ritmo vertiginoso. Así llegó la primera ocasión, en una contra. Salió a la carrera Evjen, que recibió un buen pase de Berg a la espalda de la defensa lisboeta y puso un pase atrás en el área que remató Hauge fuera por muy poco. El Sporting estaba muy impreciso y no conseguía controlar la posesión ante la presión de los jugadores del Bodo que corrían a por cada pelota como si fuera la última.