Los vecinos demandan al alcalde que elimine albergues y garantice la seguridad, mientras más de 50 asociaciones alertan del riesgo de que cale el discurso de la ultraderecha
Van en grupos de 10 o 20 personas -que llegaron a alcanzar el centenar en algunas noches de la pasada semana-. Son jóvenes, la mayoría varones, pero también hay algunas mujeres, y varios llevan el rostro tapado. Quedan a través de un grupo de WhatsApp -que ya alcanza los 550 miembros- en calles concretas de la barriada del Cerezo, en el distrito sevillano de La Macarena, para expulsar, principalmente a los gorrillas, pero también a personas sin hogar o a los que beben alcohol en bancos o parques. Son patrulleros vecinales que ha decidido vigilar el barrio por su propia cuenta como alternativa al, recalcan, “abandono” por parte del Ayuntamiento ante los problemas de seguridad y convive...
ncia que llevan años denunciando. Con su actitud, sin embargo, han contribuido a incrementar la sensación de tensión en la zona, tal y como han denunciado más de 50 colectivos y entidades de La Macarena, que han secundado un manifiesto en el que reclaman una mayor implicación de las instituciones, especialmente las municipales, para evitar que la situación se agrave y que acabe prendiendo la violencia y el discurso del odio.






