Ayuntamiento, Subdelegación del Gobierno y Policía Nacional mantienen una reunión para abordar la sensación de inseguridad y abandono de los vecinos
Las administraciones públicas tratan de reaccionar a la decisión de los vecinos del barrio sevillano de La Macarena de tomarse la justicia por su mano y organizar patrullas vecinales para resolver los problemas de convivencia que llevan años denunc...
iando y ante los que, sostienen, solo se han encontrado la abulia del Ayuntamiento de Sevilla. La tensión que ha generado en la zona la presencia de estos grupos de civiles, que desde hace más de una semana -y desde este lunes sin enmascarar sus rostros- hostigan a quienes consideran que están realizando actos delictivos en la calle -principalmente gorrillas y personas que beben y consumen drogas en parques y zonas comunes-, ha obligado al equipo municipal, la Subdelegación del Gobierno y a la Policía Nacional a poner en común las medidas que se están desarrollando en la zona y a comprometerse, sobre todo, a intensificar la presencia policial para revertir la sensación de inseguridad de los residentes, en una reunión que se ha celebrado este miércoles.
La primera respuesta ha venido de la mano de la Policía Nacional -que lleva varios días incrementando su presencia con agentes a caballo y el paso de coches patrulla- con una macrooperación que se desarrolló este martes y en la que se efectuó el cierre perimetral de la barriada del Cerezo del distrito de La Macarena, el epicentro de las patrullas vecinales. El despliegue se saldó con la identificación de 100 personas responsables de haber cometido distintos delitos y la detención “de tres individuos sobre los que pesaban requisitorias policiales y judiciales”, además de la intervención de sustancias estupefacientes, dinero en efectivo y dos armas blancas, tal y como han informado fuentes oficiales tras la reunión.






