La multinacional anuncia una reducción de 50.000 empleos hasta 2030

El gigante automotriz alemán Volkswagen no consigue dejar atrás la senda de malos resultados. Los costes millonarios derivados de los aranceles de Estados Unidos, la dura competencia con países como China y los problemas que atraviesa Porsche, que ha decidido cambiar de estrategia y

/opinion/2025-11-09/michael-leiters-el-ingeniero-que-intentara-salvar-a-porsche-del-desastre.html" target="_self" rel="" title="https://cincodias.elpais.com/opinion/2025-11-09/michael-leiters-el-ingeniero-que-intentara-salvar-a-porsche-del-desastre.html" data-link-track-dtm="">prolongar la vida útil de los motores de combustión, lastraron sus resultados el pasado año.

Las ganancias del grupo VW se redujeron casi a la mitad el año pasado. En comparación con el año anterior, el beneficio en 2025 se redujo en torno a un 44%, pasando de 12.400 millones de euros a 6.900 millones, según informó este martes el mayor fabricante de automóviles de Europa en Wolfsburgo. Mientras, la facturación se redujo un 0,8%, hasta alcanzar casi 322.000 millones de euros.

Además, el CEO del grupo, Oliver Blume, ha anunciado en una carta a los accionistas que se suprimirán unos 50.000 puestos de trabajo hasta 2030. La cifra se refiere a todas las marcas y divisiones de VW. A finales de 2024, ya había acordado con los sindicatos la supresión de 35.000 puestos de trabajo en Alemania hasta 2030, principalmente en la marca principal VW. Según el informe anual, a finales de 2024 trabajaban en todo el grupo VW alrededor de 293.000 empleados en Alemania.