El petróleo por encima de los 100 dólares ya está aquí, y sus consecuencias para hogares, empresas y la economía en general son múltiples

Hace tiempo que las autoridades de medio mundo hablan de reducir la dependencia del petróleo, abrazar las renovables y, en definitiva, diversificar las fuentes de energía. Sin embargo, el barril de crudo, 159 litros de oro negro, sigue conservando ese poder solo al alcance de unos pocos activos de poner patas arriba la economía cuando su precio sube. Este...

lunes superó los 100 dólares por barril, arrastrando a pérdidas a las Bolsas globales y alimentando una catarata de riesgos casi interminable. Estos son algunos de ellos.

Golpe al bolsillo. El poder adquisitivo se gana cuando los incrementos salariales superan a la inflación, y se pierde si sucede lo contrario. Los diez días de guerra ya han alterado el escenario de los precios: suben los combustibles, sube la electricidad, sube el transporte marítimo y, con ellos, sube el coste de producir y llevar mercancías de un sitio a otro. Ya se nota al poner una lavadora o llenar el depósito del coche, lo que ha generado dinámicas de consumo contraproducentes como adelantar la visita al surtidor anticipando que el precio seguirá encareciéndose. Más demanda que propicia un círculo vicioso de nuevas alzas de precios.