Las sanciones al crudo de Rusia e Irán reducen la demanda y disparan el almacenamiento impidiendo que la nueva producción abarate los precios

El estrés geopolítico, con grandes productores de petróleo como Rusia, Irán o Venezuela en el centro de las tensiones, ha deparado este 2026 un crudo más caro. La materia prima se encarece en el año en casi 10 dólares por barril Brent —hasta el entorno de los 70 dólares— a pesar del consabido exceso de producción, que prometía un año de petróleo más barat...

o. Una paradoja cuya explicación se encuentra en la explosiva situación internacional, pero también en los intrincados flujos de oferta y demanda en el mercado petrolero.

Las duras sanciones que pesan sobre el oro negro ruso e iraní han disparado el volumen de crudo atascado en barcos, un volumen que no va a estar disponible en el corto plazo y que condiciona los precios de la materia prima. De hecho, los datos oficiales de inventarios de crudo que toman de referencia los operadores, y que indican cierto exceso de oferta —2025 cerró con un superávit de 1,5 millones de barriles diarios—, son los que se acumulan en tierra. Pero en el mar navegan sin rumbo otros tantos 375 millones de barriles de petróleo, el equivalente a casi 10 meses de consumo de un país como España.