Un estudio sugiere que un suplemento diario de vitaminas podría ralentizar el envejecimiento biológico, pero la evidencia es muy limitada y no está demostrado que eso repercuta en mayor esperanza de vida saludable
Nunca la humanidad ha vivido tanto: 73 años es la esperanza de vida media mundial y en países como Japón o España llega a los 84. Los avances médicos y en salud pública han pulverizado todos los límites teóricos de supervivencia y, aunque ahora la revolución de la longevidad parece que está echando el freno —el aumento de la esperanza de vida está desacelerando—, la comunidad científica sigue volcada en buscar cómo ralentizar todavía más el envejecimiento. Pero la empresa no está siendo sencilla.
Las intervenciones en el estilo de vida son un filón. De hecho, en el mercado y en redes sociales brotan cada tanto presuntas balas mágicas contra el paso de los años, pero el envejecimiento de nuestras células es algo más complejo que estirar una arruga y la ciencia todavía no ha encontrado ese elixir de la eterna juventud tan ansiado. Un estudio publicado este lunes en la revista Nature Medicine ejemplifica la complejidad de este tortuoso viaje científico: en un ensayo clínico, investigadores del Mass General Brigham de Boston (EEE UU) estudiaron el potencial de un multivitamínico y del extracto de cacao contra el deterioro celular causado por el tiempo y encontraron que un suplemento vitamínico diario podría tener un pequeño efecto protector contra el envejecimiento biológico, pero se desconoce qué implicaciones clínicas reales puede tener eso.











