La ciencia tiene muy claro cómo aumentar las posibilidades de vivir mucho, pero no tanto cuáles son los secretos para hacerlo muchísimo. Si un buen estilo de vida es muy útil para llegar a viejos, para alcanzar los 100 años o más parece imprescindible, además, una genética extraordinaria. La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) quiere encontrar a 2.000 centenarios (de los casi 16.000 que hay en España) para estudiar su biología, sus hábitos de vida y arrojar un poco más de luz para saber cuál es la combinación de herencia y hábitos que determinan la longevidad extrema.

El primer paso es encontrar sanitarios que localicen a estos ancianos para estudiarlos de forma multidisciplinar: clínicos, epidemiólogos y científicos básicos van a trabajar conjuntamente sobre longevidad. La Atención Primaria será clave para reclutarlos. Por eso, la investigación se presentó la semana pasada en el congreso de la SEMG en Las Palmas, al que EL PAÍS acudió invitado por la organización. Cuando se aprueben todos los requisitos éticos, hacia septiembre, empezará la búsqueda de los dos millares de centenarios. Les tomarán muestra de saliva, heces, pelo, uñas, mucosas y sangre que se almacenarán en un biobanco del Instituto de Salud Carlos III. También se indagará en sus estilos de vida.