La cuestión ya no es vivir más años, sino vivirlos lo mejor posible. Estas normas sencillas pueden ayudar a llegar a la vejez con plenas facultades mentales
Cuando se habla de longevidad, mucha gente prima la calidad por encima de la cantidad. Más que vivir hasta los 100, nos preocupa cómo estaremos en nuestra etapa final. Casi todo el mundo firmaría tener una existencia más corta, pero en plenitud de facultades. Sobre todo, por lo que respecta a nuestra capacidad para pensar, recordar e interactuar con los demás. Hace décadas que las farmacias y tiendas de salud natural ofrecen toda clase de suplementos para nuestro centro de operaciones. Sin embargo, la eficacia de muchos de ellos no está demostrada por la ciencia.
En su reciente ensayo Antiaging para el cerebro, el doctor en Biología Celular Jordi Olloquequi analiza los recursos que cualquier persona tiene a mano para cuidar de este órgano tan preciado como necesario para extraer todo el jugo a la existencia. Según este doctor en Biología, hay que guardarse mucho de los remedios milagrosos: “Entender cómo podemos incrementar los ‘años dorados’ que nos regala la vida se ha vuelto una prioridad. Por desgracia, esto también ha dado pie a una proliferación de gurús y vendedores de humo que, aprovechando nuestra humana vulnerabilidad, dan falsas esperanzas”. Más allá de la desinformación y las promesas vacías, el autor nos propone seis ámbitos en los que todos podemos trabajar:







