La mantequilla de oveja es suave y untuosa, muy diferente a lo que estamos acostumbrados. En España hay varios productores únicos que la elaboran con una finura extrema

Llevar a ebullición la leche, el azúcar y la hierbaluisa, dejar reposar unas 2 horas con el calor latente y colar.

Sobre un cazo añadir el azúcar con unas gotas de agua, calentar hasta conseguir que el azúcar se caramelice. Añadir a las flaneras un poquito de este caramelo y repartir el caramelo por los moldes, dejar enfriar. Mezclar los huevos con la leche infusionada y añadir a todas las flaneras. Tapar las flaneras con la tapa o con papel plástico. Introducirlas al horno en un baño María a 125 grados aproximadamente durante 45 minutos. Reposar unas horas.

Añadir el azúcar a un cazo y unas gotas de agua, caramelizar el azúcar y verter la mantequilla de oveja. Retirar fuera del calor y emulsionar con una varilla.

Desmoldar con una espatulina por los exteriores los flanes, girarlos con la ayuda de un plato donde dispondremos para la presentación. Salsear al gusto con la salsa de caramelo.