Los lectores y las lectoras escriben sobre la postura ante los bombardeos en Irán, la importancia de vivir el presente, la política migratoria y los precios de los alquileres
La falta de pensamiento crítico me aterra. Ya no hay matices ni análisis razonado; todo es puro pensamiento dicotómico. Estamos viendo que es impensable que alguien pueda valorar que Irán es una dictadura teocrática repulsiva que se ceba con las mujeres y, a la vez, condene las acciones de guerra y el puro imperialismo de Israel y EE UU. Se acusa a España de “apoyar” al régimen de Teherán por no permitir que EE UU nos utilice como patio trasero para sus operaciones militares, que vulneran todos los tratados y leyes internacionales y persiguen, únicamente, los intereses económicos y políticos de Trump y sus aliados. ¿En qué momento defender la legalidad internacional se ha convertido en una excepción? Necesitamos debate y reflexión, porque de lo contrario tendremos violencia.
Sara Paz Suárez. Corvera de Asturias (Asturias)
Si el reloj del juicio final estaba en febrero a 85 segundos del apocalipsis, en estas fechas estará sin duda a un segundo. Nunca ha estado el mundo tan cerca del juicio final desde la Segunda Guerra Mundial por culpa de unos poderosos dirigentes enfermos de locura destructiva. El Gobierno español se resiste a que las bases de Rota y Morón sean utilizadas para que reposten los aviones estadounidenses, pero por esta lógica determinación también recibe críticas de unos y de otros, a derecha y a izquierda. Mantener la imparcialidad en esta situación es muy difícil. Lamentable.






