El equipo de Carlos Corberán da otro paso hacia la salvación con un gol de penalti (1-0)
El Valencia logró una victoria raquítica (1-0) pero extremadamente valiosa para un equipo permanentemente en apuros. El gol de penalti de Ramazani después de una buena acción de Sadiq, el ídolo consagrado en Mestalla, cazado dentro del área por Herrera, acabó con la racha de Osasuna, que avanzaba en la Liga a la velocidad de los grandes y que frenó en seco ante un rival que protegió con esmero el tesoro encontrado por el delantero nigeriano.
Osasuna entró en Mestalla con el ego subido. Su racha en los últimos seis partidos, cuatro victorias y un par de empates, deslumbraba en esta Liga donde la mitad de los equipos percibe alguna amenaza por el descenso. Ese es el caso del Valencia, un equipo que no termina de arrancar y que, al contrario que los rojillos, encuentra demasiadas derrotas en sus últimas apariciones. Aún así, el juego, que tampoco entiende demasiado de los precedentes, no tenía nada que ver con la inercia de ambos bloques.
Carlos Corberán fio el ataque a la movilidad de Largie Ramazani. El belga siempre ha congeniado sobre el césped con Umar Sadiq, desde los tiempos del Almería, aunque el técnico de Cheste nunca ha dado muchos minutos a ese dúo ofensivo que ya le salvó una eliminatoria de Copa. Ramazani es el compañero que más fe le tiene al punta nigeriano y eso es algo que agradece el errático Sadiq.






