El heptacampeón español asegura estar recuperado de su lesión de clavícula, aunque reconoce que le falta algo de fuerza para pilotar a gusto su Ducati
Mientras todo el mundo le coloca como el gran favorito, Marc Márquez vuelve a jugar al amague en el inicio de su defensa del título de MotoGP en el GP de Tailandia este fin de semana. No había dicho gran cosa hasta ahora, pero a las puertas del inicio de la actividad en pista este viernes reconoció cierta debilidad en el plano físico. El piloto español, que se...
rompió un hueso y varios ligamentos de la clavícula derecha hace algo más de cuatro meses en el GP de Indonesia, apuntó que desconoce el tope de su magullado brazo. La falta de fuerza le ha obligado incluso a adaptar algunas características de su Ducati y modificar aspectos de su pilotaje.
“La lesión de Indonesia me genera dudas y, sin duda, no fue una broma. Necesito más tiempo para entender los límites y espero tener margen de mejora. Ahora mismo no sé cuál será el 100% de mi brazo derecho porque en las pruebas invernales fue difícil evaluarlo”, comentó el catalán, que acaba de cumplir 33 años. Desde 2020, Márquez acumula siete operaciones quirúrgicas en el brazo derecho, que a punto estuvo de retirarle. A pesar de haber sufrido otra pretemporada dura, con vacaciones canceladas y trabajo adicional en el gimnasio, el piloto de Cervera sigue motivado para luchar por el título. “Si salgo en la foto de grupo es para luchar por el título. Con estos colores, tienes que salir a luchar por el campeonato”, remarcó en la primera rueda de prensa oficial del campeonato. Optimista, espera ir de menos a más esta campaña.






