Después de un inicio de 2026 dubitativo a nivel técnico y físico, el campeón del mundo llega a uno de sus circuitos predilectos con sus rivales en plena forma

Las molestias en el brazo derecho y un aparente bajón de rendimiento de la Desmosedici GP han puesto en alerta a Marc Márquez y Ducati, defensores de la corona de pilotos y constructores en MotoGP. Incapaces de replicar su fulgurante inicio de curso del año pasado, el piloto español y la fábrica italiana han cedido el protagonismo a Marco Bezzecchi y Aprilia, que encadenan cuatro victorias y 101 vueltas lideradas en domingo. Para unos y otros, el desembarco en Austin, donde se celebra este fin de semana el GP de Estados Unidos, representa una oportunidad única para medir fuerzas en este movido arranque de curso.

“El año pasado comenzamos en mejor estado de forma el campeonato. Poco a poco vamos encontrando mejores sensaciones y fluyendo más encima de la moto. Está claro que es un circuito que se ajusta a mi estilo de pilotaje, pero también es muy exigente y veremos dónde estamos”, cuenta el campeón de mundo, a las puertas de su victoria centenaria en el certamen. Por ahora, es quinto en la tabla a 22 puntos del líder, pero ambos se pasan la patata caliente. “Marc siempre se ha mostrado muy fuerte en este circuito, y tiene más victorias aquí que yo en toda mi trayectoria en MotoGP”, esgrime el riminés, ganador de ocho grandes premios a sus 27 años.