El nueve veces campeón del Mundo asegura durante la presentación de Ducati que ha trabajado mucho este invierno en su recuperación para llegar al GP de Tailandia

En el año de su centenario, Ducati quiere seguir reinando en MotoGP como ha demostrado en sus últimas seis temporadas. La ambición impulsada por Marc Márquez y Pecco Bagnaia junto al ingeniero encargado de hacer de la Desmosedici la mejor moto de la parrilla, Gigi Dall’Igna, hacen de Ducati el rival a batir un año más. La marca de Borgo Panigale busca alargar su récord de seis campeonatos de constructores consecutivos con un Marc Márquez que vuelve a mostrar el hambre de victoria en los instantes finales de su recuperación tras la lesión en el hombro que sufrió en Indonesia y que le apartó de la pista el final del pasado curso, ya con un nuevo título en sus vitrinas. “La pasión es la clave, trabajo cada día para conseguir una victoria”, ha dicho el de Cervera durante la presentación de la nueva Ducati en uno de los paraísos de montaña de Italia, Madonna di Campiglio. Esta temporada, que tendrá el inicio más temprano de la competición, empieza a rodar el próximo 1 de marzo en Tailandia.

Tras una de las mejores vueltas que se recuerdan al deporte de élite la temporada pasada, Márquez mantiene sus aspiraciones intactas para el nuevo curso a pesar de su última lesión en el hombro —precisamente del mismo brazo que le hizo atravesar un calvario físico y deportivo tras romperse el húmero en el GP de España de 2020—. Una vez más, el piloto catalán muestra la resiliencia que le hizo volver a coronarse campeón de MotoGP y conseguir su noveno Mundial de Motociclismo (el séptimo en la categoría reina), igualando a Valentino Rossi. Márquez quiere más y busca un décimo título que lo corone como el mejor piloto de la historia de la competición. “La lesión está mejorando. He trabajado muy duro para llegar a Tailandia y queremos empezar la temporada como el año pasado”, ha apostillado el español. Y añade estar contento con el prototipo de este año: “Una moto veloz es una buena moto”.