Un informe de Greenpeace alerta del impacto del llamado ‘agribusiness’ sobre el tejido social de los pueblos olivareros y la agricultura familiar
Los grandes capitales y los fondos de inversión están asfixiando al olivar tradicional andaluz tanto a la hora de acaparar ayudas públicas como en las dotaciones de agua que reciben sus cultivos. Según los registros de la campaña 2023-24, el 0,08% de los beneficiarios de la Política Agraria Común (PAC), los que perciben ayudas superiores a los 500.000 euros, reciben el 10% del presupuesto, mientras que el 60% de los perceptores cobra menos de 5.000 euros al año. Por su parte, las explotaciones de olivar superintensivo han recibido dotaciones de agua que triplican la destinada al olivar tradicional.
“El reparto actual es profundamente injusto, grandes fondos de inversión y empresas con enorme capacidad financiera están recibiendo ayudas millonarias de la PAC mientras los pequeños y medianos agricultores luchan por sobrevivir”, ha señalado Helena Moreno, responsable de Agricultura en Greenpeace. Esta organización ha publicado el informe El campo franquiciado: cómo los fondos de inversión han cambiado el olivar español, donde se evidencia la transformación acelerada que está viviendo el sector olivarero español que, con 1,7 millones de hectáreas, concentra el 60% del total nacional. En el estudio se alerta del auge a nivel mundial del llamado agribusiness, donde fondos especializados, generalistas, grandes actores industriales y fortunas familiares alientan este tipo de inversión en la agricultura, señalando como atractiva la rentabilidad derivada de la necesidad de alimentar a una población mundial creciente.






