Un informe de Ecologistas en Acción ha analizado las subvenciones destinadas al sector agrario, pesquero y forestal

En un contexto de relajación de las políticas medioambientales en la Unión Europea y de pérdida continuada de biodiversidad, Ecologistas en Acción ha analizado las ayudas que concedió España a parte del sector primario ―agrario, pesquero y forestal― en 2024. El estudio refleja que se subvencionó con 7.915 millones de dinero público a empresas y actividades que dañan la biodiversidad; cuatro veces más que a la conservación de la naturaleza, que contó con 2.000 millones. El 87% de las subvenciones denunciadas son ayudas directas, la mayor parte procedentes de fondos europeos, mientras que el 13% restante corresponde a exenciones fiscales para pesticidas y otros agroquímicos en la agricultura y combustibles (gasoil de barcos, calderas de biomasa).

“No se trata de eliminar todas las subvenciones, sino de que el Estado español revise y reforme aquellas que resultan perjudiciales para el medio ambiente”, explica Jesús Martín, uno de los autores del informe, elaborado con la colaboración de Economistas sin Fronteras. Todo ello en un contexto en el que España arrastra un déficit anual de 3.493 millones de euros en financiación para la conservación de la biodiversidad, que ha retrocedido a un ritmo de entre un 2% y un 6% por década durante los últimos 50 años en el mundo, según el último informe de IPBES, un grupo de expertos de la ONU.