La inversión pública forestal que llevan a cabo anualmente el Estado y las comunidades autónomas para el cuidado global de los bosques ascendía a 1.742 millones de euros en 2009, año en el que se alcanzó la mayor financiación pública para estas actividades. Trece años después, en 2022, esas mismas partidas presupuestarias habían caído a más de la mitad, hasta los 1.295 millones de euros, un 26% menos. Pero dentro de este capítulo de gasto, el mayor recorte se lo lleva el dinero destinado a la prevención de incendios, que se ha desplomado a más de la mitad en estos años, algo que, según los expertos, está detrás de la proliferación de los fuegos que arrasan el país este verano.
Así lo reflejan los últimos datos disponibles de un exhaustivo estudio que hace cada año desde 1997 la Asociación Nacional de Empresas Forestales (Asemfo) con las cifras oficiales facilitadas por los ministerios implicados y las comunidades que, sobre todo, pone de manifiesto que la inversión pública en el cuidado de la masa forestal de toda España no se ha deteriorado por igual para todos los trabajos de conservación de los bosques.
En concreto, de los tres conceptos que conforman la inversión forestal total (prevención, extinción y resto de materias de ordenación de los bosques) el que más se ha visto afectado por recortes presupuestarios ha sido, con diferencia, la realización de trabajos preventivos contra los incendios. En concreto, la suma estatal y autonómica destinada a prevención ha pasado de los 364,1 millones de euros en 2009 a 175,8 millones en 2022.











