España sufre cada vez incendios más destructivos. Según calculó un estudio realizado en 2022 por la Comisión Europea, el impacto económico consecuencia de los incendios supone para España un coste del 4,5% del PIB, esto es: unos 71.623 millones de euros. Por ponerlo en perspectiva, esta cifra es casi el doble de los 33.123 millones que España presupuesta en 2025 para Defensa. Y esto fue antes de 2023, cuando se registraron más de 4.300 incendios, 16 de los cuales fueron de los más destructivos de la última década y en los que se calcinaron casi 63.000 hectáreas, frente a las 18.000 de 2022 o las 22.000 de 2024.

Según un informe publicado por la aseguradora alemana Allianz, las pérdidas cubiertas por los seguros a nivel mundial por incendios forestales aumentaron de 7.370 millones de euros en la primera década de este siglo a 47.700 millones en la década de 2010, lo que significa que se han multiplicado por seis. Aunque cualquier sector económico puede verse afectado por un incendio forestal, los servicios públicos y la energía, el sector inmobiliario y la construcción, la agricultura y el transporte se encuentran entre los sectores que se enfrentan a una exposición más significativa a los daños y a la interrupción de la actividad.