La Junta de Andalucía cifra en 3.500 millones de euros la merma en la producción agraria

Antonio Román, un olivarero de 57 años de Iznatoraf (Jaén), lleva un mes sin poder acceder a las fincas donde aún queda por recoger un tercio de la cosecha de este año, unos 1.500 kilos de aceite de oliva. “Ya podemos dar por perdida esa aceituna porque la mayor parte ha caído al suelo y encima han quedado enterradas y anegadas por las intensas lluvias de los últimos días”, apunta Román, tras lamentar que este temporal haya sido “la puntilla” para un sector que viene de dos campañas muy malas por los efectos de la sequía y también de plagas como la del algodoncillo, que en la comarca jiennense de Las Villas ha arrasado miles de olivos. Rafael Almirón, representante del olivar en las cooperativas granadinas, FAECA, coincide y hace estimaciones. “Nos queda por recoger el 50% de la aceituna que ya no será ni virgen extra ni virgen, sino probablemente lampante para refinería, con un precio de venta mucho menor”. Además, parte de esa cosecha sin recoger está en el barro y se da por perdida el 25% de lo que aún no estaba recogido. En definitiva, se perderán 10.000 toneladas de aceite en Granada, un 10% de la cosecha, estima Almirón.