La patronal pide que los mayores de 52 años puedan compatibilizar el trabajo con el cobro del subsidio ante la falta de relevo generacional

La falta de mano de obra en la agricultura está amenazando las cosechas de varias campañas, de manera muy especial en las comunidades de Andalucía y Extremadura. A pesar de que, según la última EPA,

ank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/economia/2025-11-04/el-empleo-crece-en-141926-personas-en-octubre-pese-al-fin-de-la-temporada-estival.html" data-link-track-dtm="">el paro agrario supera las 133.000 personas (la población ocupada es de 747.000), el campo destruye cada vez más empleo, en parte por la mecanización del sector, pero también porque muchos jornaleros no pueden trabajar por ser incompatible con el cobro del subsidio o la renta agraria.

La situación se ha agudizado este otoño en la vega del Guadalquivir sevillana al arrancar las tres campañas más importantes, la aceituna de mesa, el aceite de oliva y los cítricos. Solo en la campaña de recogida de la aceituna que ahora se inicia se van a generar 32 millones de jornales, de los que casi 19 se concentran en Andalucía, la comunidad que acumula el 80% de la producción nacional de aceite de oliva. En Extremadura, los empresarios han advertido de que la falta de personal está forzando cambios en la producción agrícola, lo que incluso lleva a abandonar campañas, como la de la fruta, en favor de cultivos más mecanizados como los cereales.