La Audiencia Nacional reprocha la falta de una política eficaz de prevención de riesgos que evitara el accidente

La Audiencia Nacional ha ordenado indemnizar con 20.000 euros a una funcionaria interina del cuerpo de auxilio judicial que tropezó, en plena guardia, con unos cables del sistema informático que se encontraban sueltos por el suelo de los juzgados. Como consecuencia de la caída, la mujer sufrió una triple fractura de húmero.

Así lo establece una reciente sentencia del tribunal (cuyo texto puede consultar aquí). Los magistrados reprochan al Abogado del Estado su intención de culpar a la lesionada por el hecho de no haber presentado formalmente “una incidencia a los servicios de mantenimiento”. La resolución es clara: hubo un funcionamiento anormal del servicio público por no preservar la seguridad y condiciones del puesto de trabajo y debe resarcirse el daño.

Según los hechos probados de la sentencia, la mujer trabajaba como funcionaria interina del cuerpo de auxilio judicial en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Mérida. En 2022, sufrió una caída mientras prestaba servicios de guardia en el Palacio de Justicia de dicha localidad. Uno de los “numerosos cables de informática” que se encontraban dispersos bajo su mesa “se introdujo en la rueda de su silla”, y, al desplazarse hacia atrás y levantarse, “su pie se introdujo entre uno de los cables” y cayó al suelo. Tras ser asistida en varios hospitales, se le diagnosticó una “fractura de húmero proximal en tres fragmentos”.