La gestora de la infraestructura realizó un inventario con los restos que trasladó a un almacén propio en Hornachuelos (Córdoba)

La cadena de custodia de restos del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) ha levantado una densa polvareda en torno al caso que lleva la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro, también en la provincia cordobesa. Y ha sido, según una providencia del 10 de febrero firmada por la jueza Cristina Pastor, por la recogida de posibles pruebas realizada por el gestor de la infraestructura Adif y el traslado a un almacén de su propiedad en la localidad cordobesa de Hornachuelos, tal y como ha adelantado El Mundo. “Se requiere a Adif para que se abstenga de realizar cualquier operación tendente a la extracción o traslado del material relacionado y de interés para la instrucción de la causa y práctica de cualquier prueba sobre el material extraído, si no es previa autorización judicial, así como la restitución inmediata del material que obre en su poder, todo ello bajo apercibimiento de incurrir en responsabilidad penal que resultara procedente”, se puede leer en la providencia.

Unos días antes, el 26 de enero, la compañía pública requirió mediante un oficio a la jueza sustituta, María Jesús Salamanca Serrano, permiso de entrada con maquinaria pesada en el lugar donde descarriló, el 18 de enero, el tren de alta velocidad de Iryo que provocó la inmediata colisión de un convoy Alvia de Renfe que viajaba en sentido contrario. El balance fue de 46 víctimas mortales.