Un juzgado de Burgos ha reconocido como accidente de trabajo las secuelas que le provocó a una trabajadora de Miranda de Ebro (Burgos) la doble vacuna de Pfizer contra la covid. En la sentencia, adelantada este martes por La Vanguardia, se reconoce que las dos inyecciones que recibió la afectada le provocaron síntomas sensitivos en una pierna que le imposibilitaban la conducción, así como fiebre, astenia y dolor en un brazo. Asimismo, considera que estos efectos han de ser catalogados como accidente de trabajo y no como contingencias comunes, puesto que la profesora fue instada a vacunarse en marzo de 2021 por mandato de la Junta de Castilla y León dada su ocupación. Pese a que es la primera sentencia en España que hace referencia a los efectos provocados por el producto de Pfizer, en marzo un juzgado de Barcelona reconoció la misma situación respecto de otro trabajador afectado por la vacuna de AstraZeneca.

El juzgado de lo social número 3 de Burgos reconoce en su escrito que la demandante, una profesora de primaria que impartía inglés, tiene derecho a que le reconozca como accidente de trabajo (y, por tanto, a percibir una prestación superior a la de contingencias comunes) por los efectos que le provocaron las dos vacunas contra la covid que se puso a finales de marzo y agosto de 2021. Por su condición de trabajadores esenciales, la Junta de Castilla y León realizó un llamamiento a todos los docentes para que se vacunasen contra la covid. Siguiendo este compromiso ético, la mujer aceptó, pero a los diez días de recibir la segunda dosis empezó a sentir dolores en la pierna, fiebre, astenia y dolor en un brazo, a los que se sumaron posteriormente alteraciones dermatológicas y orina de color oscuro.