Crecen las voces que reclaman una investigación parlamentaria del escándalo en torno al hermano del rey, que sigue ocupando el octavo puesto para acceder al trono

En el Reino Unido, hasta los terremotos se producen con moderación. Pero es evidente que el arresto policial de Andrés Mountbatten-Windsor ha comenzado a mover los cimientos constitucionales y las costumbres centenarias del país....

En las horas posteriores a la liberación del hermano del rey, después de que pasara más de 10 horas en una comisaría de Norfolk respondiendo preguntas sobre su relación con el multimillonario pederasta Jeffrey Epstein, han sido muchas las voces políticas que han comenzado a reclamar abiertamente una intervención del Parlamento. De manera concreta, para eliminar al expríncipe de la línea sucesoria.

El Gobierno laborista de Keir Starmer, según ha contado la BBC, está considerando la idea de impulsar en el Parlamento la legislación necesaria para que se anule por completo la posibilidad, por remota que sea, de que Andrés llegara al trono, después de que varios diputados relevantes hayan expresado su intención de respaldar una iniciativa así.

A pesar de que Carlos III le despojara de los títulos de príncipe, duque y caballero de la Orden de la Jarretera, Andrés sigue ocupando el número ocho en la lista de posibles herederos. Es casi impensable que su llegada al trono llegara a producirse, pero el hecho en sí de que pueda ocurrir escandaliza a los británicos. Para eliminar esta posibilidad, es necesario un acto concreto del Parlamento, que debería, además, ser refrendado por todos los países pertenecientes a la Commonwealth, que tienen al monarca británico como su jefe de Estado.