Madrid (EFE).- Los patios inclusivos, objeto de una nueva polémica política, se extienden por colegios de toda España con el objetivo de que los escolares compartan sin conflictos el espacio de recreo, que deja atrás la superficie dura y hormigonada de antaño, dedicada sobre todo a canchas deportivas para jugar al fútbol.
Muchos son los centros educativos de distintas comunidades autónomas que, haciendo uso de su capacidad organizativa, ya han implantado este modelo con normalidad, según datos recabados por las delegaciones EFE en diversas comunidades autónomas.
Juegos y actividades lúdicas, talleres y deportes alternativos forman parte de los recreos, de modo que todos los alumnos encuentran respuesta a sus gustos y motivaciones.
En los centros de nueva construcción, los patios responden a estas necesidades gracias a los diseños arquitectónicos con espacios más verdes y diversificados, mientras que, en los más antiguos, se reparte el espacio con acuerdo de los alumnos, tutelados por los docentes.
Los hay que incluyen en sus recreos ajedrez, clubes de lectura, ganchillo, costura, origami o relajación, para avanzar en la integración y evitar los sesgos de género.







