Los pequeños propietarios podrán adquirir en zonas de alta demanda una segunda residencia o si alquilan el piso

El Govern y Comuns han cerrado este jueves un acuerdo para limitar las compras especulativas de vivienda y allanar el camino para la consecución de unos presupuestos para este año. El pacto, que tiene que pasar por el Parlament, afecta sobre todo a grandes propietarios, pero también tiene implicaciones sobre los compradores particulares. Estas son las claves del acuerdo alcanzado:

El Ejecutivo de Salvador Illa ha acordado con Comuns “contener” las compras especulativas de vivienda en zonas de elevada demanda. Es decir, poner coto a aquellas adquisiciones que tienen como objeto mantener un inmueble vacío para revenderlo aprovechando las subidas del mercado; las que buscan una rentabilidad elevada del piso mediante el alquiler; las que persiguen sortear la ley de Vivienda con fórmulas como el coliving o el alquiler de habitaciones, o las que tratan de sacar unas plusvalías rápidas a través de la renovación del edificio, tanto su estructura como sus inquilinos.

La principal finalidad es que la persona que adquiere el inmueble lo destine a su residencia habitual, limitando las posibilidades de que se compren viviendas con un fin comercial o especulativo.