Los comunes y ERC presionan al PSC para que solo se puedan adquirir viviendas si es para vivir, tomando el modelo de ciudades como Ámsterdam

En plena emergencia de vivienda y con una trayectoria de legislación pionera en la cuestión, Cataluña ha abierto un nuevo debate para frenar la expulsión de vecin...

os de las ciudades: la posibilidad de prohibir la compra de pisos para especular. O, dicho de otra manera, que solo se puedan adquirir casas si es para vivir en ellas. El objetivo es impedir que grandes empresas o fondos compren edificios o lotes y luego echen a los inquilinos, para sacar más provecho de las propiedades. Los comunes, ERC y la CUP, cada uno a su manera, están presionando al PSC para que apruebe regulaciones al respecto, tanto en el gobierno del Ayuntamiento de Barcelona como en el de la Generalitat.

Unas peticiones que se producen en vísperas a que Cataluña regule el alquiler de temporada y que coinciden con la publicación de un estudio público que defiende que es posible hacerlo con encaje legal constitucional, como “medida urgente y excepcional, acotada a las zonas de mercado tenso y de manera limitada en el tiempo”. Hace dos semanas, el president Salvador Illa se comprometió en el Parlament a “estudiar” el informe cuando se lo pidió la CUP y también a “analizar todas las medidas” para abordar la crisis de la vivienda tras reunirse con el Sindicato de Inquilinas.