Se espera que el bloqueo se alargue hasta fin de mes, mientras los demócratas aprovechan la situación para visibilizar su rechazo a la política migratoria de Trump

La negociación para reformar la policía migratoria de Estados Unidos está bloqueada y sin visos de un acuerdo a corto plazo. La Casa Blanca y los demócratas se han intercambiado varias propuestas para establecer límites a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Patrulla Fronteriza, responsables de agresivas tácticas de represión contra inmigrantes sin papeles y de haber matado a tiros a dos ciudadanos estadounidenses en Minneapolis. Pero las posturas entre ambos bandos están “muy distanciadas”, según aseguran fuentes de la Casa Blanca. La consecuencia de este enfrentamiento político es que el Departamento de Seguridad Nacional lleva sin fondos seis días y es muy probable que continúe sin ellos hasta fin de mes.

El Congreso está en un receso de una semana como consecuencia del festivo el pasado lunes por el Día de los Presidentes. Los legisladores han regresado a sus distritos electorales y una nutrida misión de congresistas de ambos partidos ha viajado a Europa para participar en la conferencia de seguridad de Múnich. Así que, en el improbable caso de que hubiera un acuerdo de última hora, la Cámara no podría reunirse para validarlo. Se espera, por tanto, que el cierre se prolongue hasta, al menos, finales de febrero.