El bloqueo de fondos del departamento federal suma 23 días y la Administración apunta a los crecientes problemas en la aviación para presionar a los demócratas a ceder en la negociación que no parece tener un fin cercano

Retrasos y largas colas en los controles de seguridad se van extendiendo por los principales aeropuertos de Estados Unidos mientras se van acabando los recursos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), afectado por un cierre presupuestario que suma ya algo más de tres semanas.

Miles de trabajadores de la Agencia de Seguridad en el Transporte (TSA, en sus siglas en inglés) están dejando de cobrar su salario por el bloqueo en el Congreso de la ley de asignación de fondos para el DHS, que impide que el departamento pueda disponer de recursos adicionales. Así que hay escasez de personal y de recursos para las operaciones habituales de control de aduanas.

“Ha habido mucha frustración. Mucha gente está muy molesta”, dijo un viajero en el Aeropuerto William P. Hobby de Houston, donde los tiempos de espera del control de seguridad se acercaron a las cuatro horas.

“Esto es ridículo. Es una locura. Llegamos, pasamos por la aduana, y está tan abarrotado que ni siquiera se puede encontrar la dirección que intentan dar”, dijo un viajero en el Aeropuerto Internacional Louis Armstrong de Nueva Orleans, donde las filas serpenteaban por varias plantas y se extendían hasta el estacionamiento.