Los legisladores buscan fórmulas para financiar las agencias más esenciales, como Seguridad en el Transporte (TSA) o el Servicio de Emergencia (FEMA)

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) se está quedando sin recursos tras encadenar 21 días con un bloqueo presupuestario que le impide gastar más. La incapacidad de los republicanos y demócratas en el Congreso en aprobar una ley de asignación de gasto para el departamento está provocando que miles de funcionarios se estén quedando sin cobrar toda su nómina. La situación empieza a ser preocupante porque de este departamento dependen los servicios secretos, la Guardia Costera, la agencia de servicios de emergencia (FEMA) y Seguridad de Transportes (TSA), entre otras.

El cierre presupuestario continúa pese a que Kristi Noem fue destituida este jueves como secretaria de Seguridad Nacional por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Noem no pudo resistir la presión tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses (Renée Good y Alex Pretti) a principios de enero en Minneapolis por disparos de la policía migratoria que están bajo su supervisión.

Desde entonces, los demócratas han exigido cambios para poner límites y controlar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a la Patrulla Fronteriza, dos de las agencias más criticadas por las tácticas violentas y despiadadas de sus agentes, con redadas indiscriminadas contra inmigrantes sin documentación y detenciones sin órdenes judiciales, incluso de niños.