El técnico del Benfica recuerda antes de la ida de la eliminatoria del ‘playoff’ de la Champions su paso por el club blanco: “Soy de los pocos entrenadores que no echaron, me fui”

El Madrid vuelve tres semanas después a Lisboa, al Benfica y a José Mourinho, una parte de su pasado -la del técnico portugués- demasiado extrema y demasiado candente, por más años que pasen. “Soy de los pocos entrenadores que me fui del Madrid sin ser despedido. No tengo nada que reprocharme”, afirmó el luso en la previa del partido de ida del playoff de la Champions, al que cayó el equipo blanco tras perder 4-2 hace menos de un mes ante su exentrenador (2010-13).

Por más que el tiempo avance y el Madrid haya levantado varias Ligas de Campeones, existe un hilo invisible que sigue conectando a Mou y a los merengues. Un pasado sobre el que se detuvo este lunes el preparador de Setúbal. “Salí con el alma limpia. Fueron tres años duros, intensos, casi violentos. Nos separamos en el momento justo”, apuntó el entrenador, que aseguró, eso sí, que es una etapa ya cerrada. ¿Se le puede decir que no a Florentino Pérez?, le preguntaron sobre una hipotética vuelta a la Castellana. “Sí”, respondió lacónico.

“No quiero alimentar historias que no existen. Lo único que existe es que tengo un año más de contrato con el Benfica. Me gustaría mucho eliminar al Real Madrid. Pero también que Álvaro [Arbeloa] gane la Liga y se quede. Es un chico con mucha personalidad”, afirmó. “Yo he dado todo al Real Madrid. Hice cosas buenas y otras malas, pero ya está”, añadió sin concretar qué hubiera cambiado. “No pienso en qué haría diferente porque ya no vale de nada. De mi etapa allí me quedo con que lo di todo. En estos años [desde la salida del Bernabéu], siempre he tenido la sensación de que la gente sabe esto”, incidió.