La Conferencia de Múnich exhibe la voluntad de países europeos en aumentar su coordinación en el plano militar nuclear y convencional

La Conferencia de Seguridad de Múnich ha recogido en sus dos primeras jornadas múltiples señales de la voluntad de importantes países europeos de construir nuevos esquemas de cooperación en el sector de la defensa, tanto en el ámbito convencional como en el nuclear. Entre ellos destacan el inicio de conversaciones entre Alemania y Francia acerca de la extensión del paraguas nuclear francés, anunciadas el viernes por el canciller alemán, Friedrich Merz, así como las muestras de voluntad inequívoca de una profundización de la cooperación entre la UE y el Reino Unido manifestadas este sábado por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro británico, Keir Starmer.

La cuestión nuclear tiene indudable relevancia, aunque se halle en un estado incipiente y, por el momento, sin ni siquiera un esbozo de cuáles podrían ser los objetivos alcanzables. Pero la apertura formal del diálogo, hecha con la clara premisa de que es un proyecto que se desarrolla en complemento del paraguas nuclear estadounidense en el marco de la OTAN, es un cambio profundo.