La ‘rider’ española no puede reeditar la medalla de los Juegos de Pekín tras caerse en las tres rondas

La noche fue extraordinaria. Chloe Kim, triunfadora intocable en los dos Juegos anteriores, y solo tiene 25 años, no ganó en snowboard. La derrotó Gaon Choi, una coreana de 17 años. Queralt Castellet no pudo terminar sin caerse ninguna de las tres rondas en Livigno, al pie de los Alpes....

Antes de saber que el viento aullaría en la tubería de sus acrobacias, y nevaba con ganas, Queralt Castellet temía la noche alpina que la envolvería en la disputa de su quinta final olímpica. El feeling. La abstracción mental. La burbuja. Todo corría peligro. La cabeza de la medallista de plata en Pekín 2022 y aspirante a un segundo metal a los 36 años le hablaba premonitoria. La realidad quizás fue peor aún de lo que temía. Castellet, tan sabia, tanto control en su tabla, tan prudente en la elección de sus trucos, no planchó ninguna ronda.

La deportista nómada de Sabadell, ligera de equipaje siempre, sin mochilas mentales siquiera, terminó décima en sus sextos Juegos, por delante de otras dos que tampoco superaron ronda. Fue una noche difícil, accidentada para todas. Una final en la que la adrenalina de las más jóvenes, salvajes, despreocupadas, generación TikTok, derrotó a la ciencia, el flow y la calma de las más veteranas.