Entrevista a la medallista de plata en Pekín 22, que debuta el miércoles en el snowboard olímpico: ““No miro los años. Para mí, la vida es el día a día”

Una semana antes de viajar a Livigno, donde debuta el miércoles (10.30, Teledeporte y Eurosport) en la calificación de halfpipe en sus sextos Juegos Olímpicos, Queralt Castellet toma aire en su base de Laax, el paraíso del snowboard y su cultura en los Alpes suizos. Reposa y se niega a echar la vista atrás, a recordar su medalla de plata en los Juegos de Pekín 22. Ni siquiera quiere pensar en el día anterior. Resume rápido los cuatro años pasados –“llevo mucho tiempo trabajando todos estos años y han pasado mil cosas, lesiones y más historias...”, dice—y también se niega a pensar que ya tiene 36 años, que ya no es una niña. “No miro los años. Para mí, la vida es el día a día”, dice la deportista de Sabadell. “El espejo son los demás. Son los otros los que te hacen recordar la edad que tienes”.

Pregunta. ¿Cómo han sido estos cuatro años desde Pekín?

Respuesta. Suele ocurrir que para el exterior, los Juegos es como un punto de vida de mucha gente y que entre los Juegos no pasa nada, ¿no? Es como que no pasa nada, pero bueno, para mí ha sido el día a día y lo he vivido como parte de mi progresión, de mi snowboard en general. Nada que ver con un objetivo olímpico. Los objetivos que me marco son a corto plazo y como mucho de un año para otro. Han sido cuatro años de muchísimo trabajo desde los últimos Juegos, pero igual que lo fueron los anteriores, igual que seguirán siendo. Para mí es un poco… lo veo como más el día a día.