La empresa ofrece una segunda vida a instalaciones rurales en desuso de todo el país
“Oye, Ana, tengo una nave de champiñones que no puedo pagar porque la tengo parada. Necesito buscar alguna alternativa. Y he visto en la tele algo de bichos”. Con esta llamada de una amiga de su pueblo de Albacete a Ana González, la ahora directora y socia fundadora de Protiberia, empezó todo. “Me puse a mirar qué era eso de los bichos, hicimos un business plan y vimos que era algo supernovedoso”.
Ana González y sus tres socios decidieron, en 2021, crear Protiberia, una iniciativa que permite reconvertir naves de más de mil metros cuadrados en granjas de cultivo de proteína animal. Sus instalaciones están repartidas entre dos pueblos cercanos de la provincia de Albacete, de 4.000 habitantes cada uno: Villamalea y Casas-Ibáñez. Trabajan en esta empresa, a día de hoy, 22 personas y se financian con ayudas de la UE y con inversión propia.
“Hay miles de granjas de diversos tipos en toda España que pueden ser reconvertidas en una granja de insectos. No se necesita una inversión altísima y, una vez adaptadas, trabajan con nosotros en este proceso de cría. Hay muchas que lo han hecho ya en Alemania, Holanda o Francia, países a los que también nosotros exportamos”, aclara la directora.






