Utilizar este aparato ha sido el punto de partida para investigar otras herramientas tecnológicas que permiten gestionar de forma más eficiente los residuos domésticos y reducir su impacto ambiental

Desde hace algo más de dos años separo siempre los restos de comida del resto de la basura: en la localidad donde vivo existe un programa municipal de procesamiento de residuos orgánicos para crear compost, que se reparte entre todas las personas que colaboran en su elaboración. ...

Hace unas semanas, sin embargo, tuve la oportunidad de probar un dispositivo que me permite dar un paso más y realizar parte de ese proceso en casa. Se trata del Dreame SF25, un triturador de basura que, en cuestión de horas, la convierte en polvo: solo tengo que echar todos los restos dentro —pieles de frutas, huesos, sobras, caldo…— y pulsar un botón. El aparato se encarga de triturarlo y, después, de secarlo y deshidratarlo mediante calor. El resultado es un polvo seco y sin olor listo para mezclar con materia vegetal como hojas secas. Y, además, sin verter absolutamente nada por el desagüe. El proceso total dura un máximo de seis horas, en función de la cantidad de restos introducidos. En todo momento sé cuánto tiempo queda, porque la máquina lo calcula automáticamente a partir del peso.